Cientos de musulmanes se reunen frente a la embajada de Birmania en Moscú para mostrar su solidaridad con los rohinyás. Desde hace años los rohinyás son masacrados en Birmania y la situación se ha agravado en los últimos días. Las autoridades del país rechazan reconocerlos como ciudadanos, los confinan en guetos y hacen la vista gorda ante las matanzas a las que son sometidos y que el mismo gobierno promueve.